Actualmente la ganadería, a nivel mundial, se encuentra en una coyuntura de toma de decisiones un tanto especial, complicada y que va a demostrar la capacidad de adaptación que tiene hacia los nuevos mercados que se nos abren.

Tanto Países, como grandes multinacionales, anuncian cosas como que no se van a permitir huevos de gallinas de jaula, programas nacionales de reducción de consumo de antibióticos, algunas empresas publicitan su producto como que se ha producido sin el uso antibióticos. En mi humilde opinión, esto está bien, pero nuestros productores se tienen que adaptar y sobre todo llevar a cabo un cambio de mentalidad perdiendo todos los miedos a ese tren de alta velocidad que se nos acerca y que es el futuro.

Visita a granja: – ¿Qué les estás echando?…

Ganadero: – Un poco de antibiótico, que tú ya sabes que si no echo nada no salen bien…

O también…

Visita a la granja: – ¿No echas insecticida?…

Ganadero: – Para que, si tú sabes que en esta época no hay bichos…

O también…

Ganadero: - Aquí tengo todos estos gatos para que se coman las ratas que sino no hay manera…

De las personas que nos dedicamos a proveer granjas, el que más y el que menos ha tenido conversaciones de este tipo. Pues bien, sabemos que estas actitudes tienen que cambiar, el futuro de la ganadería no apunta en esa dirección, y además la legislación cada vez más restrictiva nos lo va a decir de otra manera, que nos gusta menos, tocándonos el bolsillo. Para que nos hagamos una idea, existe un Plan Nacional de Resistencia a Antibióticos PRAN. (www.resistenciaantibioticos.es), mediante el cual se nos informa de los pasos, medidas y objetivos que se siguen para conseguir el impacto de la resistencia a antibióticos tanto sobre personas como sobre los animales. España es el país de la UE que más antibióticos de uso zoo sanitario consume, más del doble que Alemania, que es el más carne produce. Esto favorece que en nuestras y hospitales aparezcan bacterias resistentes desencadenando fatales consecuencias.

Existe una prioridad, que es la vida de las personas y de los animales, y está claro que si enferman deberán ser tratados, pero nunca usar los antibióticos como preventivos o promotores del crecimiento.

Como llegar a este objetivo de reducir el consumo de antibióticos en ganadería, es y va ser una ardua tarea, en la que intervienen multitud de factores como la alimentación, la sanidad, la genética, el manejo, la bioseguridad… Es de esta última de la que vamos hablar de manera más profunda, del resto de factores lo haremos en artículos posteriores.

Por definición, la bioseguridad, es un conjunto de prácticas de manejo diseñadas para combatir la entrada y transmisión de agentes patógenos que afecten a la sanidad de los animales en las granjas. Estas prácticas deben controlar desde el diseño y la construcción de la granja, la limpieza y desinfección, entradas y salidas de animales y personas, registros, vacunaciones, sanidad, pienso, bajas manejo del estiércol…

Diseño y construcción de la granja; Debemos tener en cuenta, la ubicación que va a tener, la distancia a la que se va a encontrar de otras granjas y si estas son de la misma o diferente especie a la nuestra, si compartimos el mismo camino de acceso, procedencia de los aires dominantes, si existe alguna zona próxima con alta densidad de animales salvajes. El vallado de la finca o parcela en la que se situará   la granja, debe ser el permitido por la Ley y que impida la entrada de personas y animales ajenos a la explotación. Dentro de la granja, las instalaciones deben estar separadas lo máximo posible en caso de que tengamos animales en diferentes fases productivas. La existencia de una zona «limpia» antes de los vestuarios, donde tanto el personal laboral, como veterinarios, técnicos, vendedores, visitadores de integradoras accedan a una ducha previa a la entrada en el recinto productivo y dónde se les proporcionará ropa y calzado para uso exclusivo en la granja. En instalaciones con diferentes fases productivas es recomendable identificar el personal laboral con ropa de diferentes colores en función de la zona de trabajo en la que se encuentren. Ejemplo. - rojo para trabajadores en gestación, azul en partos, negro en destete…). A la salida la ropa queda en la granja y cada uno va con su ropa limpia a casa.

Limpieza y desinfección. – Es obligatorio disponer de un Plan de Limpieza, Desinfección, Desinsectación, Desratización, consecuente y real, siempre guiado por un técnico o experto al cual podamos recurrir en caso de problemas. El uso de productos adecuados para estos procesos, aparte de requerir una titulación especial, es aconsejable hacer caso de profesionales que nos indiquen no solo las dosis sino también el modo de empleo y su efectividad. Los insectos son unos de los vectores que más enfermedades y problemas productivos nos pueden traer con lo que debemos atacarlos con producto eficaces y adecuados para los mismos. A la hora de la limpieza, no vale solo con el uso de agua a presión, es recomendable aplicar detergentes espumantes con mucho poder tensioactivo para poder eliminar posible s cuerpos lipídicos que se hayan generado durante la cría.

Programa sanitario. - Debe ser implementado por un veterinario, con sus programas vacunales y protocolos para utilizar en caso de que fuera necesario.

Pienso. -Es uno de los productos que entra de manera continua en la granja. Lo primer a tener en cuenta, es que viene en camiones, los cuales probablemente hayan estado en más granja antes que en la nuestra, así que inevitablemente el transporte debe ser desinfectado exhaustivamente. Existen diferentes métodos para hacerlo; el arco (muy recordable), vado sanitario (ojo porque las aves silvestres beben de él y mueren envenenadas), y la mochila. El pienso se almacena normalmente en silos con los que tenemos que llevar también el mismo protocolo de limpieza y desinfección para el control de gorgojos, bacterias y hongos. La situación de los silos en la granja debe ser lo más cercano al perímetro posible, aunque técnicamente sea una complicación para montar los transportadores, pero con esto intentaremos que los camiones no entren en la granja. Sobre el pienso poco podemos hacer, aunque no viene mal llevar a cabo análisis esporádicos que sirvan como toque de atención y control. Hay que decir que los fabricantes pasan controles de la administración y los suyos propios de calidad de materias primas y producto acabado.

La Cama. – La cama que se saca en algunas explotaciones como estiércol, debe ser almacenada lo más lejos posible de la explotación ya que produce lixiviados que se filtran pudiendo contaminar los propios pozos que usamos para el agua de bebida, obligándonos a sobre dimensionar los sistemas de tratamiento de aguas.

Gestión de los cadáveres. - Es una de las medidas de bioseguridad que más controversia genera. La recogida se suele hacer mediante empresas especializadas, me vais a permitir la expresión, es una guarrería, mediante un camión que pasa de explotación en explotación recogiendo bajas que se encuentran en pleno estado de putrefacción, sin ningún tipo de medio de desinfección. Es obligatorio que el contenedor se sitúe en la zona más alejada de la explotación e intentar por todos los medios que el camión no entre en la granja. En la actualidad se está comenzado hacer incineraciones controladas y que en mi opinión puede ser una buena solución.

Hemos pasado muy de puntillas por la bioseguridad, por algunos puntos a tener en cuenta que nos sirven para intuir hacia dónde se dirige el futuro así consolidar uno de los medios para llegar al objetivo de reducir el consumo de antibióticos, y con ello mejorar la calidad de lo que comemos y nuestra forma de vida.

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